El médico campanense, detenido-desaparecido el 11 de agosto de 1977, fue recordado este sábado por familiares y compañeros de promoción de la Escuela Normal, donde se plantó un árbol y se descubrió una placa en su memoria.

En la noche del jueves 11 de agosto de 1977 el médico campanense Julio Kalejman fue detenido-desaparecido en la esquina de las calles Belgrano y Capilla del Señor.

El martes anterior había visitado a su hermano Gabriel, con quien lo unía, además del lazo de sangre, una gran amistad. “Ese fue el último día que lo vi. Es como si se hubiera ido de viaje y todavía lo estuviésemos esperando, porque no pudimos elaborar un duelo”, le contó este sábado a La Auténtica Defensa, antes de que junto a otros familiares y compañeros de promoción de la Escuela Normal plantaran un árbol y descubrieran una placa en su memoria.

“Estamos ante otro aniversario, 42 años en búsqueda de la Memoria, Verdad y Justicia. Realmente, estamos ante la negativa de todos los represores y torturadores que no se quiebran, no hablan y no dicen dónde están por lo menos los cuerpos de nuestros seres queridos para darles una sepultura como debe ser”, expresó Gabriel Kalejman.

Como sucede con muchos detenidos-desaparecidos de la última dictadura militar, no hay registros ni datos confirmados posteriores al momento del secuestro de Julio Kalejman. “Seguimos esperando y luchando siempre para ver si algún día encontramos la verdad. No sabemos qué le pasó. Sabemos que fue detenido-desaparecido, nada más”, señaló su hermano.

Durante la celebración del centenario de la Escuela Normal en el año 2017, se plantaron árboles en el patio trasero del establecimiento en recuerdo de los cinco ex alumnos de la institución desaparecidos: Rubén Araujo, Alberto Bedia, Eduardo Deprati, Luis Fachino y Julio Kalejman. Pero debido a la planificada construcción de nuevos salones, los árboles deberán ser removidos. Por eso, Gabriel Kalejman solicitó plantar uno nuevo en el patio delantero en honor a su hermano.

De la ceremonia participaron además de Gabriel y su hermana Leticia, familiares e integrantes de la promoción 1963 de bachiller de la Escuela Normal, a la que perteneció Julio. Acompañaron también diversos referentes de la comunidad, entre ellos el concejal Carlos Gómez y el candidato a concejal Oscar Trujillo.

Para Gabriel Kalejman, la ciudad no recuerda a sus vecinos desaparecidos “realmente como tendría que ser”, pero reconoce que “imperó un sistema de miedo, para que la sociedad no se metiera y ellos (los militares) pudieran hacer lo que quisieran, tanto en lo social como en lo económico, porque fue toda una preparación para imperar un sistema económico que hoy en vida lo estamos viviendo de nuevo, con democracia lamentablemente”.

Además, sostuvo que será el rol de las nuevas generaciones mantener viva la llama de las víctimas del terrorismo de Estado: “Nosotros estamos ya en la última etapa. Esto lo van a tener que continuar los jóvenes para que no se repita, para que realmente sea nunca más, porque lamentablemente el ser humano tiende a repetir sus errores”.

Gentileza: La Auténtica Defensa