El sábado por la noche en el gimnasio del club Independiente, el zarateño Luis Emanuel “Ardilla” Cusolito, ex campeón sudamericano y latino súper gallo y ex retador a la corona AMB, empató con el puntano Claudio “La Serpiente” Echegaray tras disputar 10 asaltos en peso pluma.

La pelea fue muy pareja y durante los dos primeros asaltos se estudiaron y cedieron la iniciativa para poder contraatacar, pero ninguno de los dos boxeadores podía conectar golpes certeros.

En el tercer round un cabezazo le cortó la ceja derecha a Cusolito. No fue profundo y le permitió seguir con la pelea, pero el hilo de sangre que desde entonces le embadurnó el rostro le dio un tinte épico a lo que restaba de combate.

Y como si fueran animales de caza, olieron sangre y se generó uno de los mejores momentos de la noche, con ambos boxeadores buscando el golpe certero para terminar antes de tiempo, aunque prevalecieron las defensas.

En el cuarto round ambos privilegiaron la estrategia antes que los golpes, y la pelea entró en un pozo. Pero en el siguiente asalto se vio lo mejor de Cusolito, que metió tres golpes certeros que sacaron de eje a Echegaray, que se defendió bien y superó el mal momento.

En el 6 round Cusolito parecía más entero, pero los mejores golpes los propinaba la “serpiente” Echegaray, que también ganó el 7° asalto.

Más cansados y con menos energía, ambos parecieron apostar por meter un golpe nockeador, porque parecía imposible que pudieran sacarse ventaja de otra manera.

Así lo entendieron los jueces, que en fallo dividido decretaron el empate (dos vieron empate y uno le dio el triunfo de Echegaray).

En la pelea de fondo, Nazarena “Capricho” Romero derrotó en fallo unánime a Laura Griffa y obtuvo los títulos Argentino y Sudamericano de la categoría supergallo.