“Este fin de semana en el que muchos salieron a disfrutar el sol y pasear con sus familias o divertirse con sus amigos, cuatro mujeres fueron asesinadas por la violencia machista.

Las mujeres e integrantes de la diversidad sexual están viviendo una violencia creciente en el mundo y en nuestro territorio. Una violencia espeluznante que repugna más al saber que en la mayoría de los casos los perpetradores de asesinatos aberrantes son pareja de las víctimas de femicidio.

El último eslabón de una cadena de violencias que comienza con el acoso callejero y continua con violaciones o violencia en las propias casas de las victimas por parte de sus parejas o familiares.

Esta situación solo puede entenderse reconociendo que los violentos y asesinos en casi su totalidad son varones que pertenecen a una sociedad que los educo con un desprecio y cosificación misógina contra las mujeres.

Este fin de semana la violencia machista que está en boca de todos se cobró la vida de cuatro mujeres en menos de 48hs. La joven que estaba desaparecida hacia unos días, Navila Garay (15), la enfermera María Cecilia Burgadt (42), la joven también desaparecida Laura Cielo López (18), y Vanesa Caro (38) que murió el fin de semana luego de agonizar por las quemaduras que le infligió su pareja.

Desde el 1 de enero al 31 de agosto pasado hubo 178 asesinatos por violencia machista según el registro nacional de femicidios realizado por el Observatorio Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana).

Esta situación de violencia femicida que vivimos las mujeres y diversidad sexual tiene mas allá de sus responsables materiales, responsables indirectos en organismos de gobierno que no actúan sobre el problema de raíz que entendemos más arriba que es social. La falta de ejecución de campañas y leyes que actúen contra la reproducción de elementos culturales que propician la cosificación de las mujeres es una falta de voluntad política en resolver un problema alarmante y vital.

La necesidad de políticas públicas que terminen de una vez con este flagelo es urgente y demandante a quienes hoy cumplen esos cargos públicos. La necesidad de espacios físicos y políticos de contención para las víctimas es tan urgente como la necesidad de campañas que prevengan desde la educación escolar y popular contra el machismo y discriminaciones homolesbotransfobicas como la implementación inmediata de la ley de cupo laboral trans para evitar que las personas transgenero travestis y transexuales, quienes también son víctimas de travesticidios, sigan siendo marginadas laboral y socialmente.

Desde la Colectiva Feminista Popular Lima Zárate repudiamos estos casos de femicidio y violencia aberrante contra todas las mujeres y exigimos la inmediata acción que comience a socavar las raíces de la cultura machista de este sistema”.