Amor a la carta: Historias de a dos hasta que dure… Etapas

Por Osvaldo Croce y Armando Borgeaud... Hoy es el día de la madre y ella cumple 67 años, qué coincidencia, ¿no?. Aunque en su vida todo es así, extraño, casual o premeditado. Y cada vez que toma una decisión o sigue un impulso dice: bueno, comienza una etapa. Y se zambulle de cabeza en la realidad. Nació en la casa de unos obreros con poca plata: mi abuela Molly modista de primera y su padre afilador de tijeras, cuchillos, herramientas industriales. Eran tres hermanas que se criaron entre sí. La mayor, mi tía Lucia-na, recibió mimos y atenciones de Molly hasta los cinco años. En ese momento nació Florencia, a quien - excepto darle la teta- cuidó como madre hasta los seis. A la última descendiente -Gabriela, mi madre- fue Florencia la encargada de transmitirle los consejos heredados. Empezaron a independizarse cuando Luciana aún no...

Un cuento de Navidad: La opción más generosa

Por Osvaldo Croce y Armando Borgeaud...  En medio de los relámpagos azulados de las soldaduras contra el techo tiznado del galpón, el chico salió al cruce de la mujer con la bolsita, su figura alta resaltando en la claridad de la mañana que entraba desde la calle Quirno. Cuando estuvo cerca de sus ojos vio que dentro de la envoltura había un traje de Papá Noel, y la tarjeta “Para señor Guillaume” escrita a grandes trazos de marcador. El pibe Francis barrió el cuerpo de la enviada, remera de generoso escote, pantalón de jean super ajustado y la boca bien pintada de rojo. Apenas conteniendo la risa, balbuceó que el Gordo Guillaume, dueño de la herrería, no se encontraba en ese momento. Y agregó, largando la carcajada, que seguramente se trataba de una broma o de un error de dirección, de apellido, de encargo. Sugirió se quedara...

Amor a la Carta 2: Historias de a dos hasta que dure …

Por Osvaldo Croce y Armando Borgeaud Antigüedades Dice que “le habló” en un baile, tal vez en el Club América, una noche de selectas grabaciones porque a la Comisión de Fiestas se le había terminado la plata recaudada en los carnavales. Por ese entonces nos conocíamos todos, agrega, de vernos por la calle, de cruzarnos en la vida nomás. Y se ríe con los ojos y la boca y un ligero temblor del cuerpo. Éramos cuatro gatos locos, musita antes de callarse por un rato, en medio de la fotografía que su mente octogenaria le trae sin colores. Noviaron varios años, no recuerda con precisión, pero serían cinco o seis. Entonces se acostumbraba así, detalla, y nada de visitarse todos los días, no señor, solamente martes y jueves. Los fines de semana, si había baile, con la hermana mayor y la abuela, que se dormía escuchando...

AMOR A LA CARTA… Historias de a dos hasta que dure

Por Osvaldo Croce y Armando Borgeaud Almas Gemelas Ella, ojos de asombro, labios pensados para otros labios tibios, el pelo remolineándole por la cara oval. El muchacho, anteojos de lector, sonrisa de contagio seguro, el pelo raleándole por arriba. Saltaron juntos por sobre la vida. Unidos por un solo corazón de fuego, recorrieron esquinas de dolor y desconcierto, playas para estacionar las ganas, cortos pasos de convivencia. Fueron horas de vino blanco y quesos, ventanas recortadas en la noche, miradas sin fin hasta que el sol. Pudieron matear entre palabras que finalizaban sobre las espaldas de cada uno. Las pisadas de ella recorrieron las pisadas de él y lo llevaron de paseo. Las manos de él volaron por las de ella y la llevaron entre perfume a tierra mojada. Fue contra el vidrio de una mañana que ella lo vio desdibujarse. Fue contra el...