La edil del Frente de Todos destacó que “la medida del Intendente es absolutamente demagógica” y la calificó como “insuficiente hasta en tanto él y su planta política no renuncie a la alta suma de dinero en adicionales que cobra”. Además, enfatizó que “ahora habla de crisis, pero durante los últimos cuatro años no hizo nada para ayudar a los vecinos a afrontarla”.

A raíz del reciente anuncio que realizó el intendente Sebastián Abella sobre el congelamiento de sueldos –durante seis meses- a toda su planta política, la concejal del Frente de Todos, Romina Carrizo aseguró que “la medida es absolutamente demagógica” y que resulta “insuficiente hasta en tanto él y su planta política no renuncien a todos sus privilegios”.

En relación a ello, la edil indicó que el propio jefe comunal y todos los funcionarios del Departamento Ejecutivo cobran adicionales por diversos ítems tales como representatividad, capacidad, experiencia, entre otros. “Si quieren ahorrar como aseguran, renunciando a estos privilegios serían millones de pesos los que no se irían del municipio. Por ejemplo, muchos funcionarios que no son de aquí cobran un plus por representar a los vecinos”, comentó.

Y agregó: “Abella se creyó un privilegiado durante los cuatros de gobierno de María Eugenia Vidal y Mauricio Macri y ahora habla de crisis. En ese tiempo, no hizo nada para realmente palearla ni tampoco defendió a los trabajadores como debería haberlo hecho”.

Sobre esto último, Carrizo realizó una fuerte crítica asegurando que el Intendente se olvidó de muchos vecinos de Campana que vieron cerrar las empresas y comercios donde trabajaban perdiendo su fuente laboral.

“Campana no necesita un congelamiento de sueldos sino también una renuncia a todos los privilegios que les ha otorgado durante estos cuatro años. Los vecinos deben saber con transparencia cuánto vienen cobrando y en concepto de qué”, cerró la concejal.